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Al tomar el metro esta mañana, no he sentido el impulso habitual de coger el móvil para repasar las noticias, revisar el correo o simplemente juguetear con él. Ver White Bear, el segundo episodio de la nueva temporada de Black Mirror, es una bofetada en el rostro, un mensaje de advertencia y otra pesimista y brutal llamada de atención que no deja indiferente a nadie.

La serie de Charlie Brooker, evidencia nuestra creciente dependencia frente a las nuevas tecnologias, el imparable crecimiento de las redes sociales y contradictoriamente, la progresiva deshumanización e insensibilización del individuo frente a la sociedad. Por si fuera poco y aprovechando la crítica, en dos temporadas de tres capítulos, disecciona y estudia con gran acierto algunas de las tendencias tecnológicas que influyen e influirán en los próximos años en nuestra sociedad.

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  • Internet como centro del universo. Todo se va aconectar a Internet, cámaras, micrófonos, edificios, gadgets y sensores incrustados donde menos te lo esperas. El primer episodio de Black Mirror, The National Anthem, analiza el potencial de las redes sociales como arma mediática. Su homólogo en la segunda temporada, Be Right Back, las hace descarrilar en su creciente carrera hacia el todo vale. Dos propuestas brillantes tanto de guión como de puesta en escena, si bien la primera de todas deslumbra de principio a fin, la segunda patina en su segunda parte con una premisa brillante pero un desarrollo algo torpe.
  • Las tiendas de aplicaciones empresariales se convertirán para los usuarios en el “punto fijo” en el que obtener todo lo que necesitan. Google Play, Apple Store y Amazon están aquí para quedarse y dar un nuevo significado a la palabra ecosistema. Brooker lo lleva al extremo en Fifteen Million Merits , donde esclaviza en tono de humor a una sociedad futura de avatares controlados por la publicidad y la televisión.
  • Integración en la vida cotidiana de dispositivos virtuales y la nube para unirlo todo. No van a eliminar a los dispositivos físicos y sus ventajas de seguridad, pero los dispositivos virtuales se harán con un sitio cada vez mayor. Kinect nos sigue acercando a Minority Report y la inteligencia artificial de Siri amenaza con demostrar su potencial en breve. Por su parte, Google está empeñado en implantar sus gafas de realidad aumentada acercándonos el aterrador futuro planteado en The entire history of you . Be Right Back también nos recuerda la realidad que dejamos de lado y a lo que nos precipitamos irremediablemente.

Unos 30 pasajeros en mi vagón de metro de esta mañana. 4 de ellos leyendo en un ebook y otros 13 con la mirada perdida en el móvil. Siendo consumidor compulsivo de tecnología, sé que volveré a las andadas, pero de momento, me reconforta sentir un pequeño escalofrio de incomodidad cada vez que saco el terminal del bolsillo… y su pantalla negra devuelve un reflejo de mi mirada.